
Empieza suave (etapa 1)
La etapa más blanda. Enseña con suavidad a la lengua de tu hijo a descansar en su sitio. Cuando la lengua se coloca bien, empieza a ensanchar la mandíbula y a hacer sitio a los dientes.
Mira los resultados increíbles de nuestros clientes






Los brackets y los alineadores fuerzan los dientes a su sitio. Pero en cuanto tu hijo deja de llevarlos, los dientes quieren volver. Porque la causa nunca se arregló.
La causa es la lengua. Cuando descansa en el sitio equivocado, la mandíbula se queda estrecha y los dientes no tienen espacio para colocarse rectos.
Por eso tantos niños que terminan con los brackets acaban necesitándolos otra vez de adultos. Y por eso el ciclo de la ortodoncia se repite una y otra vez.
DentiKids actúa antes. Durante los años en los que la mandíbula de tu hijo todavía se está formando.
Los brackets fuerzan los dientes torcidos a su sitio. No arreglan por qué salieron torcidos. Por eso tantos niños vuelven a necesitar brackets de adultos, o un retenedor de por vida.
DentiKids funciona de otra manera. Enseña a la lengua de tu hijo a descansar donde debe, y eso ensancha la mandíbula de forma natural y deja sitio para que los dientes salgan rectos. No mueves los dientes. Arreglas la causa.
Sin alambres. Sin ajustes. Sin llevarlo de día. Una sola pieza, solo por la noche.
Eliges por edad: de 3 a 7 años o de 8 a 12 años.
La eliges en cada una de las 3 etapas, así que solo compras un juego.
¿Justo en el límite? Si tu hijo acaba de cumplir 8 o los cumple pronto, pon la etapa 1 en 3 a 7 años y las etapas 2 y 3 en 8 a 12. Empieza con la talla que le vale ahora y va creciendo con las demás.
Cada etapa se usa durante 2 o 3 meses.

La etapa más blanda. Enseña con suavidad a la lengua de tu hijo a descansar en su sitio. Cuando la lengua se coloca bien, empieza a ensanchar la mandíbula y a hacer sitio a los dientes.

Un poco más firme que la etapa 1. La lengua y la mandíbula siguen ensanchándose. Se abre más espacio. Los dientes empiezan a moverse a su posición natural, todo mientras tu hijo duerme.

La última etapa. La mandíbula ya ha hecho suficiente sitio. Los dientes se asientan en su alineación natural y la nueva posición se mantiene sola. Sin retenedor después.
Los dientes apiñados son un problema de músculos antes que de dientes. Cuando la lengua descansa abajo en vez de contra el paladar, la mandíbula de arriba se queda estrecha. Y una mandíbula estrecha no deja sitio a los dientes definitivos que están saliendo.
La terapia miofuncional existe para corregir eso. Lo habitual es un entrenador que el niño lleva despierto, unas 2 horas al día, más ejercicios para practicar en casa.
DentiKids hace la misma corrección mientras duerme. Una placa lingual integrada mantiene la lengua en su sitio, los labios se quedan cerrados y la respiración por la nariz vuelve durante toda la noche. Cada trago, cientos por noche, empuja la lengua hacia arriba y ensancha el arco.
8 horas de corrección cada noche, frente a 2 horas de día que un niño va a rechazar.
★★★★★Nuestro avance fue un poco más lento de lo normal, pero vimos un cambio enorme hacia…
★★★★★Me preocupaba que fuera demasiado pequeño para la boca de un chico de 14 años. Escribí…
★★★★★Venimos de la revisión con el dentista para medirle la mandíbula, ¡y el dentista confirmó que…
★★★★★Dudaba en probarlo porque pensaba que cerrar huecos sin brackets de metal llevaría años, sobre todo…
★★★★★Me daba pánico que mi hijo de 7 años se negara a llevarlo en la boca.…
★★★★★Fui retrasando la compra porque no tenía clara la talla y me preocupaba que no le…
Sí. El corrector está hecho de TPE blando de grado médico, pensado para usarse en la boca con seguridad. Un laboratorio acreditado ha analizado el material de forma independiente y cumple la norma FDA 21 CFR 177.2600, la norma federal de EE. UU. para los objetos de goma y plástico que están en contacto repetido con la boca. En las pruebas, el material superó con mucho margen los dos ensayos de migración: no suelta nada dañino durante el uso normal de cada noche.
El corrector tiene dentro una pequeña placa donde la lengua de tu hijo se apoya contra el paladar, justo donde debe estar. Al llevarlo mientras duerme, entrena poco a poco los músculos de la lengua y de la mandíbula para que descansen en la posición correcta. No hace falta llevarlo de día ni hacer ejercicios.
Sí. El corrector es blando y flexible, así que funciona junto al expansor sin estorbarlo. Se complementan bien: el expansor hace el trabajo de estructura y el corrector entrena la postura de la lengua y la respiración.
No. Cuando termina el programa, ha terminado con el corrector.
A diferencia de los brackets, que muchas veces obligan a llevar retenedor sin fecha de fin para que los dientes no vuelvan atrás, DentiKids trabaja los patrones de los músculos que hay detrás de la mala colocación. Cuando se corrigen, los dientes se mantienen en su sitio solos.
La mayoría de los niños terminan la etapa 3 y no vuelven a usarlo.
No. El corrector hace el trabajo por ti mientras tu hijo duerme. No hay ejercicios de día ni pasos extra de los que preocuparse.
Se lleva toda la noche mientras tu hijo duerme, normalmente unas 8 horas. Llevarlo cada noche es lo que entrena los músculos, pero saltarse una noche de vez en cuando no echa por tierra lo avanzado.
Lo sabrás cuando el corrector empiece a notarse normal en la boca de tu hijo, como si ya no hiciera nada. Es la señal de que los músculos se han adaptado y de que está listo para la siguiente etapa. La mayoría de los niños pasan unos meses en cada una.
Sí. El corrector es blando y flexible, así que se adapta alrededor de las piezas dentales pequeñas sin moverlas. Hace su trabajo principal en la parte delantera y central de la boca, y la mayoría de los tratamientos están al fondo, fuera de su camino.
En muchos niños, sí, sobre todo si se empieza pronto, entre los 3 y los 12 años, que es cuando más crecen. Al trabajar los patrones de los músculos y de la respiración que causan el apiñamiento, el corrector va a la raíz del problema y no solo a la forma de los dientes.
Todos los pedidos tienen nuestra garantía «Quédatelo» de 90 días. Te da tres meses enteros para comprobar que el corrector es lo que tu hijo necesita. Si no os convence, escríbenos y lo solucionamos.
Las primeras 1 o 2 semanas suelen ser las más difíciles. Que practique con él puesto en ratos cortos de día, mantén la hora de dormir tranquila y, si se lo quita, vuelve a ponérselo sin darle importancia. La mayoría de los niños se acostumbran en un par de semanas, cuando la boca se hace a la sensación.
Tienes 90 noches para probarlo. Ese primer mes es cuando cambia el hábito, y el hábito es lo que endereza los dientes. Si no cambia nada, escríbenos y te devolvemos el dinero.
EMPEZAR AHORA
Nuestro avance fue un poco más lento de lo normal, pero vimos un cambio enorme hacia los 6 meses. Seguimos hasta los 8 meses porque queríamos estabilizar bien su mordida y dar el máximo espacio a los dientes definitivos para que se colocaran solos. Alargarlo fue la mejor decisión que tomamos. Los huecos se le cerraron del todo, la mandíbula se le ensanchó y sus dientes están increíbles.

Me preocupaba que fuera demasiado pequeño para la boca de un chico de 14 años. Escribí a atención al cliente antes de comprar y me tranquilizaron: la talla de arriba llega hasta los 15 porque el material se adapta a la forma de la mandíbula. Le quedó cómodo desde el primer momento y sin ninguna arcada. Como se lo pone justo antes de dormir, no hubo peleas. Viendo ahora cómo se le ha ensanchado el arco de arriba, el avance habla solo: sus dientes tienen sitio para colocarse rectos y su sonrisa se ve claramente más ancha.

Venimos de la revisión con el dentista para medirle la mandíbula, ¡y el dentista confirmó que el arco se le ha ensanchado 4,1 mm! Se veía clarísimo en sus gráficos, pero, sinceramente, ni hacen falta medidas. Basta con mirar la foto y ver lo alineados que tiene ahora los dientes. Sonríe con muchísima seguridad allá donde vamos, aunque sea sentado detrás en el coche. ¡Me alegro mucho de que mantuviéramos la rutina!

Dudaba en probarlo porque pensaba que cerrar huecos sin brackets de metal llevaría años, sobre todo con dientes de leche. Hicimos una foto el día 1 solo para seguir el avance y, viendo la de la semana 23, todavía no me creo lo rápido que se le movieron los dientes. Los huecos de delante han desaparecido, su mordida encaja comodísima y su sonrisa está perfectamente alineada antes de que le salgan los dientes definitivos.

Me daba pánico que mi hijo de 7 años se negara a llevarlo en la boca. Es muy tiquismiquis con las texturas raras, así que pensé que había tirado el dinero. Pero seguimos las instrucciones y la primera semana se lo poníamos solo 10 minutos mientras veía dibujos antes de dormir. En la segunda semana ya se dormía con él sin problema. Ahora lo aguanta toda la noche y los dientes de delante ya se le están enderezando muy bien. ¡Qué alivio que no fuera una batalla!

Fui retrasando la compra porque no tenía clara la talla y me preocupaba que no le encajara bien en la boca. La garantía de devolución me dio la tranquilidad que necesitaba para probarlo. Le quedó genial nada más sacarlo de la caja y es muy flexible para dormir. En pocos meses, los dientes de abajo se le enderezaron y los huecos se cerraron del todo.

Me preocupaba que un corrector así solo sirviera para los huecos de arriba y no ayudara con los dientes de abajo apiñados. No solo le enderezó del todo los dientes de abajo, también le quitó la respiración por la boca por la noche. Antes se despertaba cada mañana con la garganta seca y ahora duerme profundamente con los labios cerrados. Ver sus dientes de abajo rectos y cómo ha mejorado su respiración ha sido increíble.

Me daba mucho miedo que este plástico blando tuviera un olor químico fuerte o mal sabor y que mi hijo no quisiera metérselo en la boca. Abrí el paquete en cuanto llegó, en la mesa de la cocina, y no olía a nada. El material es suavísimo y de muy buena calidad. Se lo puso sin rechistar y ya le ha ayudado muchísimo con la posición de la mandíbula por la noche.

Nuestro dentista nos dijo que esperáramos a que mi hija fuera mayor para ponerle brackets. Yo no quería esperar tanto mientras le crecían los dientes. Decidimos probar esto. Lo llevaba cada noche, mientras se relajaba y mientras dormía. ¡Mirad ahora sus dientes! El hueco grande de delante ha desaparecido del todo. Le encanta enseñar su nueva sonrisa cada día.

Cuando lo pedí, medio esperaba un plástico barato que acabaría en la basura. Lo enviaron rapidísimo, el mismo día, y eso ya fue buena señal. Cuando llegó, el material era de muy buena calidad, blando y resistente. Mi hijo lo llevó como parte de su rutina antes de dormir y el hueco de delante se le cerró por completo. Ver su sonrisa ahora es toda la prueba que necesito de que funciona.

Al principio era bastante escéptica, así que solo pedí la etapa 1 para probar y ver si de verdad hacía algo. Me sorprendió por completo. En la primera semana, mi hijo dejó del todo de respirar por la boca por la noche. Ahora duerme mucho más silencioso, con los labios cerrados de forma natural. Ver lo rápido que funcionó la primera fase me dio toda la confianza que necesitaba, ¡y ya hemos comprado las etapas 2 y 3 para terminar el proceso!

Tenía muchas dudas porque mi hijo tenía los dientes muy apiñados y montados, arriba y abajo. No creía que un corrector blando pudiera arreglar una mordida tan torcida sin brackets ni extracciones. Hizo falta constancia, pero dar a la mandíbula espacio para ensancharse de forma natural hizo maravillas. Viendo ahora la comparación de fotos, cada diente se ha movido a su sitio y la alineación es increíble.

Nos gastamos muchísimo dinero en consultas. 2 ortodoncistas, 1 dentista infantil y 1 especialista en vías respiratorias. Cada uno opinaba una cosa y ninguno coincidía en nada. Una madre de mi grupo de Facebook mencionó DentiKids y pensé que, a ese precio, qué teníamos que perder. Su mandíbula ha cambiado de forma de verdad. Suena ridículo decirlo, pero es cierto. Su dentista lo confirmó en la última revisión y casi me echo a llorar en la silla.
Tiene 4 años y me preocupaba que fuera demasiado pronto. La dentista miofuncional nos dijo que cuanto antes, mejor. Llevamos 3 meses y su paladar ya se ha ensanchado de forma medible. Ojalá hubiera empezado a los 3.
Dejó de rechinar los dientes. Dejó de roncar. Desaparecieron las ojeras. Las 3 cosas. En 2 meses.
El corrector que recibimos no le queda bien, no se sujeta en los dientes, le queda demasiado suelto. Creemos que es un buen producto, bien hecho, pero necesitamos una talla más pequeña.
Mi hijo está en la primera semana y por la noche lo escupe mientras duerme. Todavía se está acostumbrando y lo lleva por la noche mientras ve la tele. Así que espero que la semana que viene lo aguante toda la noche durmiendo. Es un cambio y está buscando cómo apoyar la cabeza en la almohada para estar cómodo.